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Discursos

DISCURSO MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES Y DE COOPERACIÓN.

Buenos días, Ministra de Asuntos Exteriores de Israel, Presidenta de la Comunidad de Madrid, Alcalde de Madrid, autoridades, Embajadoras y Embajadores, dignos representantes de las organizaciones judías del mundo, señoras y señores... Hoy es un día histórico para las comunidades judías, Israel y España. Con en este acto colmamos una antigua y legítima aspiración y una remota deuda con Sefarad; es decir, nos abrimos paso entre nuestra propia historia para afrontar el presente y el futuro.

Ministro

Lo hacemos después de haber conmemorado el Día de la Memoria del Holocausto y tras el impulso de medidas específicas contra el antisemitismo, tanto en España como en el seno de la Unión Europea y en organismos multilaterales, como Naciones Unidas o la OSCE.

El Día oficial de la Memoria del Holocausto de este año ha abierto la reapropiación simbólica de sus raíces a un grupo de judeoespañoles. La delegación integrada por supervivientes de Auschwitz, Mathausen o Bergen-Belsen, que residen ahora en Israel, Francia, Bélgica, Estados Unidos y Argentina, nos ha dejado un testimonio vivaz de admiración por nuestras raíces comunes. León Arditti comentó su experiencia el día que abandonó, junto a su hermano, los campos de exterminio. En ese instante de profunda emoción sólo le vino a la memoria una antigua canción de la infancia en judeoespañol, que surgió en ese momento "como un grito de victoria sobre la muerte".

La Segunda Guerra Mundial supuso también la afonía del judeoespañol, así como su diáspora y expolio. Las comunidades judeoparlantes se concentran hoy en Israel, Turquía, en la región de Salónica y en Marruecos, país este último que ha llegado a contar con una comunidad muy numerosa. Esta lengua que se ha guardado en la memoria y en la intimidad de miles de familias verá potenciada su investigación y normalización, retos en los que contará con las aportaciones de las Academias de la Lengua y del Instituto Cervantes.

Estas intensas relaciones han tenido también reflejo en las múltiples actividades del programa del vigésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas España-Israel, que tiene como colofón la puesta en marcha de la Casa Sefarad-Israel.

Esta institución nace del compromiso profundo y sincero de la ciudadanía española, que tiene destacados representantes, muchos de ellos en este acto, comprometidos con la articulación y el crecimiento de nuestra sociedad y de las relaciones judeoespañolas e hispano-israelíes. Y forman una parte valorada y apreciada. Su colaboración, unida a la voluntad institucional, han hecho posible la creación de la Casa Sefarad-Israel; un instrumento de diplomacia pública.

Hoy ponemos los medios necesarios y adecuados para difundir el conocimiento de Sefarad y su proyección futura, a la vez que redoblamos nuestro compromiso con la diversidad de comunidades judías e Israel. Esto abrirá las puertas a la intensificación de nuestras relaciones y a trabajar juntos por nobles y elevados objetivos, que nos conducen al intercambio social, económico, cultural y político, así como al fortalecimiento institucional.

Como Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España me siento hoy especialmente emocionado y profundamente orgulloso de haber contribuido a impulsar la creación de esta institución; un espacio de encuentro para las organizaciones judías, el Estado de Israel y la sociedad española; un foro de diálogo, intercambio y cooperación que mirará no sólo a la historia y al presente, sino también al futuro. Hoy disponemos de un instrumento avanzado que fomentará la difusión de nuestro legado y abrirá nuevos horizontes para las relaciones hispano-israelíes y judeoespañolas.

La Casa Sefarad-Israel es un elemento clave en la red institucional que conforman las Casas América, Asia, Árabe y África, regiones con las que España ha incrementado sus relaciones y transferencias. En esta estructura la Casa Sefarad-Israel es un consorcio singular, pues su creación obedece a una deuda contraída con nosotros mismos y con la coherencia histórica, que refuerza nuestros lazos con Israel y con las organizaciones judías del mundo.

Estoy convencido de que esta institución tendrá un efecto multiplicador sobre el conocimiento, la confianza y la concertación; porque estamos llamados a construir el futuro juntos y a reconstruir nuestra memoria, maltratada en ocasiones por los avatares históricos.

El primer testimonio de la presencia judía en la península Ibérica data de finales del Siglo Segundo. En el municipio almeriense de Adra se encontró una lápida con la inscripción latina, Annia Salomonula, que constata la presencia judía en la península Ibérica.

Y de los antecedentes arqueológicos al futuro que representa otra Ana Sálomon, nuestra Embajadora en Misión Especial para las Comunidades Judías y Directora General de la Casa Sefarad-Israel; sus nombres conectan más de 18 siglos y nos permiten renovar el imaginario colectivo de Sefarad y potenciar las redes que establecen nuestras sociedades, inmersas en procesos de internacionalización que alcanzan a la política, la economía, la cultura, la ciencia y la tecnología.

Señoras y señores...

La Casa Sefarad-Israel tiene sede en Madrid, en la capital del Estado. A ello ha contribuido la voluntad decidida de la Comunidad Autónoma y del Ayuntamiento madrileño, comprometidas con el fomento de la paz, el diálogo y la cooperación entre pueblos y culturas. Nuestra sociedad de hoy es fruto del mestizaje y de sus energías y vitalidad, lo que convierten a la Comunidad de Madrid y a la capital en territorios cosmopolitas, abiertos a la convivencia y la innovación.

La política exterior española, tras el establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, recuperó el Mediterráneo en su plenitud. Y desde entonces coopera para transformarlo en un mar de encuentro para la paz, la convivencia democrática y el progreso de los pueblos y naciones ribereñas.

España es un país amigo y aliado de Israel. Por ello, no cejará en su empeño de buscar fórmulas alejadas de la retórica y sellará complicidades para la seguridad y el bienestar, la paz y el progreso de Israel y de sus ciudadanos, que tanto han sufrido por la lacra del terrorismo. Estos objetivos requieren de un entorno de confianza para alimentar el crecimiento social y económico, que exige garantías de respeto y convivencia en una región abocada a emprender el camino del diálogo, la estabilidad social, democrática e institucional.

Nuestras relaciones con el mundo judío e Israel no han ignorado nunca a Sefarad; desde Tetuán a Estambul, desde Salónica a El Cairo, la brillante historia del pueblo sefardí emociona por su amor a esta tierra, cultivada aún en el dulce y vivo eco del ladino y del recuerdo. Sefarad, nuestra España común, fue enriquecida, como se lo hace en la actualidad, por judeoespañoles que refuerzan el espíritu emprendedor y laborioso. Su huella alcanza a nuestros días y penetra en el hogar de las costumbres y las tradiciones, al tiempo que se reinterpreta a la luz de la modernidad.

La Red de Juderías de España, "Caminos de Sefarad", la asociación pública de inspiración municipalista que tiene como único objetivo la defensa del patrimonio urbanístico, arquitectónico, artístico, cultural e histórico del legado judío en España, está llamada a cooperar con la Casa Sefarad-Israel. A estas 21 ciudades que encierran el latir de nuestra Historia vamos a encomendarles la tarea de hacer más visible y tupida la red que tejen nuestras relaciones. Ahora impulsaremos el conocimiento y la investigación de nuestras raíces comunes, a la vez que aspiramos a fortalecer el intercambio social, económico, cultural y político.

La determinación de la ciudadanía, las instituciones y el Gobierno de España en la defensa de los valores democráticos y la concertación nos ha permitido adaptarnos a la realidad multicultural de la España de hoy, que cuenta con antecedentes míticos incorporados a nuestra idiosincrasia. En ella se inspiró la Declaración de Córdoba, de junio de 2005; fruto de la Conferencia ministerial de la OSCE sobre antisemitismo y otras formas de intolerancia. En esta ciudad se analizaron los desafíos tradicionales y nuevos en la lucha contra el antisemitismo, a la vez que se acordaron medidas puntuales para denunciar e impedir las expresiones, manifestaciones y actos antisemitas.

La Conferencia de alto nivel sobre Tolerancia y No-discriminación, que se celebrará en Bucarest bajo Presidencia española de la OSCE, reforzará nuestra lucha contra el antisemitismo, las intolerancias y las discriminaciones. La dimensión humana de esta organización seguirá la senda efectiva marcada en Córdoba. En ella esperamos avances de cumplimiento en materia de educación para la convivencia, la defensa de los Derechos Humanos y del principio de legalidad internacional, así como las medidas de control efectivo de delitos de antisemitismo y las intolerancias, su tratamiento informativo, proyección religiosa e impacto social.

El cumplimiento de estos y otros aspectos nos hace albergar la esperanza de construir un futuro para una comunidad internacional más dialogante y solidaria, más respetuosa y comprometida, tanto en la diversidad de sus sociedades, como en el complejo sistema de relaciones internacionales, que hoy reclama la atención urgente de retos inaplazables.

Señoras y señores...

Permítanme concluir la intervención con la expresión de un deseo y una exigencia común, que el consorcio institucional que hoy constituimos sea la piedra angular de la Sefarad del siglo XXI y la gran casa judía e israelí de España. Sus trabajos estarán inspirados en la sabiduría de Maimónides, pues como el propio Rambam nos indicó "amad la sabiduría, buscadla como la plata, rastreadla como un tesoro oculto. Permaneced en el umbral de la casa de los sabios, los que aprenden, los que enseñan. Allí tendréis vuestro esparcimiento".

Muchas gracias y enhorabuena a todos. "Alajá i berajá" . Shalom.